Ania Iglesias lucha contra la anorexia
La modelo lleva muchos años sufriendo este trastorno alimentario del que le está costando salir. Aunque ya es consciente de que no debe adelgazar más, reconoce que la hora de la comida sigue siendo un tanto difícil para ella. Pero no se rinde ante la adversidad.
Gracias a sus amigos y a sus familiares le está resultando más llevadero convivir con su enfermedad. La gran hermana es una persona que se considera “muy fuerte”, y afronta el día a día como un nuevo reto. La vallisoletana, que tiene una escuela de modelos y actores, tiene muy claro que nunca dirá a ninguna de sus alumnas que “está gorda”, conocedora del daño que puede causar un comentario de este tipo.
“Cada mañana intento comer un alimento más y relacionarme bien con él”, relata. Aunque parece una empresa fácil de conseguir escuchando sus palabras, no lo es. “Es una enfermedad de la que se tarda mucho tiempo en salir”, asevera. Es más, su propio cuerpo ya no le permite engordar a pesar de que come regularmente.
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